Emotiv Project Epoc: Control games with your thoughts
So you can control a robot with your mind, and drive a train using your brain, but what about your thoughts controlling a video game? Meet Emotiv’s ‘Project Epoc’ - It’s basically a helmet with electrodes to monitor electromagnetic signals coming from your brain. Then, it interprets those signals to control the video game you’re playing.
This system can also move objects based on a gamer’s thoughts, reflect facial expressions, and respond to the excitement or calm the gamer mentally exerts, the company said. Neat! Yes indeed, but it’s not available to the public yet and there’s no word on a release date. We can expect it to be pricey though.
Via NS Tech Blog, Emotiv press release









Subscribe
Emotiv Seeking Volunteers for PAID Brain Research! (Sydney, Australia)
http://www.gumtree.com.au/cgi-bin/show_posting.pl?posting_id=8522656
March 12th, 2007 at 1:01 am
[…] Emotiv Systems dice ahora que tiene preparada una solución comercial destinada al mundo de los videojuegos que ya está lista para entrar en la fase de desarrollo, es decir, para que las empresas de entretenimiento prueben las posibilidades de un prototipo. Es básicamente eso, un conjunto de electrodos con forma de casco futurista que el jugador se ponen la cabeza y que en condiciones ideales le permitirá controla los juegos simplemente sintiendo emociones o pensando cosas absurdas. A lo mejor funciona pero lo más probable es que por ahora sólo permita movimientos muy simples y con grandes errores. […]
March 12th, 2007 at 1:56 am
[…] ( edmundo.es) Controlar un ordenador con la mente es una de esas cosas con las que llevamos soñando varios años y que de vez en cuando parece estar más cercana porque los periodistas publicamos nuevos productos y aplicaciones que prometen hacerlo posible en el plazo de un lustro. La verdad, sin embargo, es que todavÃa hay muchos problemas para conseguir algo remotamente comercial. Para empezar, tenemos el problema de saber qué piensa una persona y qué quiere realmente decir con ello, porque en muchas ocasiones no es lo mismo. Hombres y mujeres estarán de acuerdo conmigo en esta afirmación con respecto a sus parejas. No es un problema tan sólo de las máquinas y yo me enfrento a él con bastante frecuencia últimamente. Pero imagino que captan lo que quiero decir. La mayorÃa de estos sistemas utilizan electrodos que captan las ondas cerebrales que generamos en nuestra actividad consciente diaria. El usuario tiene que aprender a controlar lo que piensa para producir las ondas adecuadas y en ocasiones descubre que para hacerlo tiene que pensar cosas realmente absurdas, como en un perro moviéndose por una calle o a sà mismo empujando grandes cajas por el suelo. Hay resultados prometedores pero puede ser terriblemente costoso simplemente mover un cursor de ratón en un eje del espacio. Requiere mucho entrenamiento. Un porcentaje de la población —alrededor de un 10%- parece además incapaz de utilizar este tipo de electrodos para controlar voluntariamente algo, según me confesó una vez el director de una investigación con este tipo de tecnologÃa. Simplemente, por mucho entrenamiento al que se sometan, no lo consiguen. Emotiv Systems dice ahora que tiene preparada una solución comercial destinada al mundo de los videojuegos que ya está lista para entrar en la fase de desarrollo, es decir, para que las empresas de entretenimiento prueben las posibilidades de un prototipo. Es básicamente eso, un conjunto de electrodos con forma de casco futurista que el jugador se ponen la cabeza y que en condiciones ideales le permitirá controla los juegos simplemente sintiendo emociones o pensando cosas absurdas. A lo mejor funciona pero lo más probable es que por ahora sólo permita movimientos muy simples y con grandes errores. ¿Hay futuro en este campo? Varias grandes compañÃas investigan en él y sÃ, puede que algún dÃa lleguemos a controlar los ordenadores con la mente pero no va a ser a corto plazo, desgraciadamente. Hoy tienen más futuro otro tipo de sistemas, como los que estudian el movimiento de los ojos y el pestañeo para mover cursores en la pantalla. Yo probé una vez un juego en el que las ondas cerebrales permitÃan mover una bola a lo largo de una superficie. El objetivo era echar un “pulso” mental a otro jugador y ver cuál de los dos conseguÃa mover antes la bola al campo contrario. Durante los primeros segundos me concentré en pensar en la misma bola moviéndose hacia el campo contrario, pero hacÃa justo lo opuesto. Entonces opté por dejar la mente en blanco. Y perdÃ, claro. […]
March 16th, 2007 at 2:29 pm